Con el fin de dar cumplimiento a la situación excepcional de sequía que sufrimos y en el marco de nuestra estrategia y compromiso medioambiental, se definió un plan de reducción del consumo de agua que nos permitiera alcanzar una reducción en valor absoluto del 25% respecto al consumo total de las plantas de Tacsa del año 2022.
Para poder alcanzar este objetivo, se ha trabajado durante estos dos últimos años (2023 / 2024) en diferentes aspectos. Se ha optimizado la gestión de las plantas de agua de entrada, planta de agua osmotizada y desmineralizada. Se ha instalado un circuito para poder aprovechar el rechazo de ósmosis en procesos que pueden aceptar agua con alta conductividad. Se ha optimizado la eficiencia de los lavados de la línea de cataforesis y de la línea de desengrase, de forma que se ha podido reducir el consumo de agua nueva necesaria.
Con las medidas implantadas, en 2023 se redujo el consumo de agua en valor absoluto un 11% respecto a 2022 y finalizamos 2024 con una disminución en valor absoluto del 28% respecto a 2022, alcanzando así el objetivo inicial planteado.
La reducción del consumo de agua en valor relativo por m² de pieza tratada también ha sido notable, situándose en una disminución del 34% en 2024 respecto al valor de 2022.