TACSA, compañía dedicada al recubrimiento de piezas metálicas, inicia su actividad en 1988 creando una primera planta de 2.400 m2 en la población de Santa Coloma de Cervelló (Barcelona), destinada al recubrimiento por cataforesis.

En 1998 inaugura de una nueva planta de 7.250 m2, en la Zona Franca de Barcelona ampliando su capacidad de servicio.

Con esta inversión se consigue aumentar la capacidad de pintado por cataforesis e incorporar otros procesos de recubrimientos de metales, pretratamientos, tratamientos aticorrosivos, acabados finales.

Siguiendo con la línea de innovación e investigación de TACSA, se optimizan los procesos y sistemas de trabajo en el desarrollo de los diferentes recubrimientos y acabados para ofrecer un servicio integral a nuestros clientes.